Facetas technicolor

2 Jun

Intensas tormentas

Nieva adentro, Román Vitali

Román Vitali expone hasta el 17 de junio en Ruth Benzacar  Nieva adentro, un conjunto de obras que desbordan sensaciones en 3D…sus objetos/esculturas/instalaciones (todo esto junto o separado) abordan al espectador con una gran contundencia.


Para poner las cosas en su lugar quizás convenga empezar por describir su técnica. Vale la pena. Sus trabajos están realizados con cuentas facetadas de acrílico encastrables hilvanadas de manera artesanal. Pura materialidad, pero no se agota allí. Pese a la minuciosidad y exactitud de este ensamblado, los resultados pueden abarcar desde objetos con una decidida impronta geométrica hasta otros que son mucho más orgánicos, que superan las cualidades de las cuentas de acrílico para encarnar en perfiles más suaves. Pero lo más interesante es que existen vínculos estrechos que cruzan a todos.


En Nieva adentro Vitali narra una historia. Leyendo el texto del catálogo de su propia autoría – y antes de comenzar a recorrer la galería-, queda en cada espectador constatar+ adherir+/- discrepar si “la película” se comparte o no…quién sabe!

La escena del crimen

“Mientras miro el mal tiempo
que muestra el ventanal
caen las ramas desnudas que,
no tiemblan como vos”

Indio Solari, Ramas desnudas, en Porco Rex

Entre macabro y excitante y con mucho de puesta en escena los objetos encarnan tanto a las víctimas/trofeos, como a los testigos de los desmanes que acaban de ocurrir. Todo el tiempo se percibe la inminencia, el desliz, el error o el apuro. La sangre sigue chorreando, el agua continúa derramándose y están los sillones y la gran mesa y las flores -que abundan en citas a la historia del arte, desde los girasoles de Van Gogh hasta la puesta de un género tan emblemático como es “la naturaleza muerta”- y entonces Vitali tiene razón cuando sentencia “…los muebles son testigos oculares de toda novela familiar”

Carlos Fuentes en su libro Geografía de la novela desliza: “Pues en toda circunstancia, por más que se diga, siempre es mucho más lo que no se dice.” Fuentes habla del novelista ya que se pregunta por el rol de la novela pero, es válido hacerlo extensivo -sin fricciones- al campo del arte y dejar entrever este no decir de Vitali.

Respecto al montaje que realizó la galería, está super lograda la sintonía del espacio con las obras. El manejo de las luminarias por ejemplo, es más que acertada, ya que juega con las sombras que cada objeto proyecta en las penumbras creadas y le aporta más riqueza, una riqueza gris/fantasmal que le hace frente a tanto brillo alentador y fulgurante del acrílico.

Vitali trabaja con este desplegar sensible y novedoso de su material insignia que identifica toda su trayectoria y que en sus manos se vuelve versátil vehículo de una belleza inquietante. Hay tiempo hasta el 17 de junio para visitarla y volver sobre una primera impresión acerca de la obra de Román: el grado en que todo lo de Román parece de su autoría de un modo tan inequívoco.




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Invocando el verano eterno

27 May

“Los artistas de valor son consecuencia de un temperamento fuerte, exuberante; se trata de animales vigorosos, sensuales (…) Los artistas no suelen ver ninguna cosa como es sino más plena, más simple, más fuerte; para esto tienen que disfrutar de una especie de juventud y de primavera, de una especie de embriaguez habitual en la vida”

Friedrich Nietzsche, en “La voluntad de poderío”

Destiny…
destiny protect me from the world
Destiny…
hold my hand, protect me from the world

Here we are, with our running and confusion
And I don’t see no confusion anywhere

Radiohead, del tema “Anyone can play guitar”,  Pablo Honey, 1993

Detalle de la instalación

La nueva instalación del artista Juan Miceli acaba de subir e irrumpir -sobre todo- en pleno centro porteño. El espacio que alberga su nuevo trabajo resulta ser esta especie de ventana a otra dimensión que es el Patio del Espacio Cultural del Itaú, en la calle Cerrito al 700.

Una vidriera que por sí misma plantea varios desafíos. Sabemos que las instalaciones encarnan de alguna manera la indiscernibilidad obra-espectador, donde el espectador no está ya del otro lado de la escena sino que pasa a ser parte constitutiva de ella. Pero Invocando el verano eterno desafía esta convención ya legitimada para jugar en los límites. Es instalación, pero al mismo tiempo el vidrio que nos separa de su esfera, nos expulsa indefectiblemente afuera del rito que Miceli reanuda desde/con/a través de/ sus criaturas.

Juan, especie de interlocutor performático, deja entreabierta la puerta por donde acechan sus seres que viajan en el tiempo, que lo utilizan como medium para emerger de las profundidades, dar luz y volver a sumergirse hasta nueva invocación.

Lo interesante de Invocando es que pone en escena toda la performance de este trance artístico -que tantas resonancias de Nietzsche traen hasta mí-, desde las imágenes de Miceli cubierto de barro hasta la materialización de los seres que llegan con mensajes de esta naturaleza devoradora que todo lo consume y transforma. La marca Miceli una vez más como sello de un lenguaje propio, pero que se intuye en esta oportunidad como un desafío más introspectivo.


Se entiende que la apuesta es, tal como reza el texto escrito por la curadora de la muestra, dejar de lado el entendimiento, colocarlo en un plano accesorio. También se podría pensar en la posibilidad de acordar nuevamente con Nietzsche cuando se oponía a Hegel cuando éste último aceptaba la posibilidad de conciliación Idea-forma y el primero prefería afirmar: “…no existen hechos, sino sólo interpretaciones…”  Seguramente, frente a Invocando el verano eterno resta eso, tan simple y complejo a la vez: detenerse frente a la pecera, pegar la nariz, atravesar mentalmente el gran vidrio y compartir el rito que hasta el 24 de junio se renueva minuto a minuto, con cada persona que lo reactualiza.




Matiné 20:43

26 May

“Cuando una obra desborda el sentido que parece plantear primero es que tiene algo de Poético: lo Poético es, de una manera o de otra, el suplemento del sentido.”

Roland Barthes, La Torre Eiffel, textos sobre la imagen

En la Fundación Klemm -Marcelo T. de Alvear 626- y curada por Mercedes Casanegra

Matiné, detalle del video de Liliana Porter

estados de la materia II, reunió los trabajos de 5 artistas que indagan sobre la materialidad de la obra. Expusieron Brígida Baltar, Marcela Cabutti, Cristina Piffer, Gabriel Valansi y Liliana Porter.

El guión curatorial que sostuvo la muestra fue, según las palabras de su curadora Mercedes Casanegra, persistir en el abordaje de esa selección de obras por la posibilidad que la materia ofrece y no tanto por su aspecto formal. Esto es, poner la mirada sobre la manifestación de esta materialidad como concepto extendido.

Liliana Porter estuvo presente con un video llamado Matiné. Lo vi por primera vez en esta muestra y volví a la Fundación, gracias a mi amiga Paula Gómez, museóloga también y compañera de recorridas por museos y galerías, para instalarme una vez más a contemplar este compendio maravilloso de kistch erudito y refinado. La muestra ya fue levantada (siento mucho no haber llegado a tiempo con el posteo) pero quiero recorrer, aunque sea apenas, el universo de Porter.

Donde todo se desmorona y vuelve a erigirse…

…para desmoronarse otra vez y así crear nuevos sentidos.

Cerca de 20 episodios/cortos articulan una posible historia que las contiene. Pura fragmentación que sin embrago sugiere una cierta continuidad.

Liliana Porter

La obra da pistas para seguir algunas ideas desplegadas por Porter. Cada corto lleva un título que preanuncia en cierta manera algún tipo de conflicto y su posible resolución o complicación definitiva, su colapso ineludible. Y como uno sucede al otro sin respiro e inevitablemente se contaminan y las fronteras se vuelven difusas, creo que Matiné le sienta bien como título…nos retrotrae -obviamente- a aquellas matiné del cine.

El aspecto narrativo prevalece por sobre el descriptivo, categorías textuales que vienen al caso ya que Matiné parece ser al fin y al cabo un texto. Lo micro y lo macro en simultáneo, donde es fundamental que el espectador complete la obra, en este sentido se puede leer como obra abierta.

Liliana Porter

Y allí pendulan los muñequitos porterianos, los dibujos, las intervenciones de la misma artista modificando el estado de alguno de ellos, la música que se vuelve pieza fundamental, el lápiz -de la mano de Porter- que ingresa al campo visual. Hay una instancia de equilibrio que sólo alcanza su clímax cuando una “otredad” emerge para llevarlo al desbarranco. La tinta que comienza a llenar al pinguino, hasta desbordarlo; la muñequita de pordelana que barre sin éxito la catarata de grafito que cae sobre ella; el pollito que intenta manternerse en pie a pesar del viento…mini situaciones con gran riqueza visual, que aluden tanto a la esfera de lo lúdico, como a las preocupaciones que se acercan a los materiales utilizados en las obras de arte. La puja entre forma y materia.

Liliana Porter, artista conceptual si las hay, sitúa en primer plano esta dimensión del metalenguaje, este hablar acerca del arte desde el arte. Una artista que a los 12 años ingresó a estudiar Bellas Artes y nunca se apartó de ese camino. Que a los 17 años realizó su primera exposición individual en México y que desde 1964 en lo que iba a ser un simple stop en Nueva York para seguir camino a Europa, se convirtió en su lugar de residencia fija. Allí vive desde entonces, por suerte la ruta NY-BUE es habitual y expone con frecuencia en el país.

En una entrevista que brindó en el año 2009 en Buenos Aires Porter expuso algunas de sus preocupaciones o inquietudes que motorizan su trabajo. Una de ellas y casi central está atada a la imposibilidad de aprehender la realidad ya que todo concluye transformándose en palabra, en libro, en imagen o en memoria… También la dimensión del tiempo y las posibilidades de materializarlo, soporta y articula su obra.

El silencio encierra la explicación…el silencio es más inteligente que la palabra

El video de Porter opera desde las intermitencias:  saltos entre la mudez total -que resultan más elocuentes que muchas palabras- y las escenas que sin la música de Sylvia Meyer quedarían mancos. Las dualidades de toda especie y densidad habitan en Matiné. El silencio y el sonido, la precaria quietud de los muñequitos y el accidente que los arranca violentamente del plano, la candidez y lo siniestro de las situaciones casi al unísono, lo inanimado conviviendo con la artista que se intromete en ese universo autónomo…

Una de las grandes angustias/interrogantes que atravesé frente a Matiné fue constatar que la cámara permanece estática, son los objetos que entran y salen del cuadro, y vuelven a aparecer y vuelven a salir para no volver. Estos mini episodios terminan de manera difusa y quizás esta no-conclusión ni cierre vuelva una vez más sobre la idea del silencio, de lo que queda en cierto plano de la incertidumbre y de lo posible. Es estimulante poder construir sentido desde la propia vivencia, sin que todo esté allí, explicado y decodificado.

(El video está codirigido por Ana Tiscornia y la música es responsabilidad de Sylvia Meyer)

Consejo: estén atentos. Cuando Porter vuelva a desembarcar en algún museo o espacio de arte…no se pierdan la experiencia


Mirar la trama

15 May

detalle de obra Gilda Picabea

Espacio y tiempo: sobre todo desde la perspectiva kantiana, que propone estas facultades para configurar el mundo como intuiciones puras que formatean la sensibilidad humana.

Gilda Picabea, artista argentina sub 40, expone en Central de Proyectos una serie de obras que dan cuenta de una forma inusitada, cómo su trabajo invita a una lectura tomando estas coordenadas.

Y es que estas obras, de una por momentos engañosa bidimensionalidad que muta a la profundidad de ovillosentramadosredes, se ajustan al carácter apriorístico que Kant tanto pregonó.

Resulta imposible quitar el espacio del universo pictórico y mucho menos el tiempo. Que se entienda….no desconozco la tautología que propongo, sólo quiero resaltarla.

La abstracción que ejercita Gilda Picabea plantea repensar estos términos, quizás sea uno de los beneficios de lo no figurativo. Atender a los intersticios de la materia, guiando la mirada para que no se trabe en la superficie. La idea de lo infinito –el tiempo y el espacio-, de embarcarse en el intento por encontrar la punta del ovillo, no poder desarmar la madeja y entonces…el ojo que va y viene, pero no obstante encontrar el equilibrio. Vaivén dentro de una obra y vaivén que salta de una a otra.

Hay algo, por qué no, de una cierta resonancia al universo femenino que en la complejidad y profundidad puede resultar tan diáfano como cerrado a la vez.

Ocultamiento / Distancia / Continuidad es el título de la muestra que se puede visitar hasta el 28 de mayo. Y pensaba sobre todo qué significado pueden poseer estas palabras que funcionan como paratextos que, desde su lugar de enunciación, asisten, persuaden y proponen una atención particular. Una reflexión que atiende a la posibilidad de articular frente a cada obra qué hay de oculto, de distante y de continuo.

En el aspecto formal una irrefutable continuidad es manifiesta y puesta en escena. Colores en las telas que pueden aparecer con gran contundencia y otras veces velados, pero siempre como grandes protagonistas. En simultáneo el juego distancia-continuidad que en aparente veredas opuestas interactúan en la retina. Y al fin, el ocultamiento que se puede pensar desde variadas perspectivas. Dentro del universo pictórico gracias a esta superposición-condensación de la trama y también, por qué no, uno más sutil, que podemos intuir que Picabea retacea a conciencia.

El tiempo se deja palpar y se transforma en mensurable cuando se atiende a la realización minuciosa de cada obra. Si bien es posible tomarlas como parte de un lenguaje o texto homogéneo, existen diferencias sobre todo en la densidad de las delgadas líneas de algunas obras que en otras se convierten directamente en planos. En las primeras la profundidad destila mucho de abismo y en otras lo bidimensional prevalece. Otras distancias posibles de discernir las redes. “Entradas” cruzadas que quizás formen un único camino en el laberinto.

Otro rasgo interesante de la artista viene de la mano sobre todo de las obras compuestas, donde conviven en la contigüidad varios bastidores que no tienen el espíritu del políptico, sino que tienen una unicidad fragmentada con ciertas ligazones. El juego entonces es rastrear si las líneas urdidas en la trama tienen un encadenamiento posible en el bastidor vecino.


El montaje del equipo de Central de Proyectos acertó en combinar y diseñar un recorrido por el universo que elige exponer la artista logrando desplegar un panorama de las inquietudes y búsquedas que interrogan al espectador sobre conceptos como la duración, lo temporal/atemporal, la sucesión, las rupturas. El tiempo del que pinta y el tiempo del que mira. Los tiempos del montar, los tiempos del interpretar.

No dejen de pedir subir a la trastienda, allí, como a resguardo, más obras de Gilda Picabea descansan de la mirada del público. Obras de formato más pequeño, parte de la producción más reciente, que conviven muy bien con trabajos de otros artistas de la galería. Resultado? Otra cara del arte y del ámbito de las galerías de arte, donde hay espacios más restringidos, de menor circulación, y en consecuencia, donde las obras se vuelven a correr del eje.

Fue Roland Barthes quien escribió en un ensayo que data del año 1963 que una de las tareas de la crítica consistía en no descifrar el sentido de la obra, sino reconstruir las reglas y las sujeciones de elaboración de este sentido.

Y vuelvo a la abstracción, donde es posible arriesgar que la forma y el color se hallan libres de todo propósito representacional para dar lugar a una necesidad de expresión interna. Quedan los interrogantes y conjeturas ante las obras, que se vuelven interesantes por esto justamente, por ser territorio de indagaciones, por no propiciar un sentido unívoco ni cerrado.

Superficies

5 Abr

“La primera decisión es el recorte”

Raoul Hausmann, artista y escritor

“Pensar el collage sería, entre otras cosas, intentar reflexionar sobre los cortes y las continuidades, las diferencias y las coincidencias, las separaciones y los vínculos”

Adolfo Nigro, artista

O dia que o siri ficou feliz, Luisa Brandt

Superficies es la muestra que acaba de inaugurarse en la Funceb y que pueden visitar hasta fin de mes en su sede de la calle Esmeralda 965. La artista brasilera Luisa Brandt expone una bella y sugerente serie de collages. Y es a partir de sus trabajos – y la generosa invitación a brindar una charla en el marco de la exposición- que Inestable arrancó un camino que tenía como meta rastrear los orígenes de esta técnica que fue cabeza de las vanguardias.

Y a veces es bueno anclar el origen, fijar fechas y nombres para poner en su justa dimensión, en este caso, una técnica que atraviesa el arte de por lo menos los últimos 100 años.

La primera parada obligada tiene como protagonistas a Picasso y Braque, en esta suerte de sociedad creativa, allá por los años 1912 y 1913 cuando, en un gesto fundante y rupturista modificaron la manera de hacer y recibir el arte.

Apollinaire escribió en su libro “Modern Painting” en el mes de Febrero de 1913 sobre Picasso algo así como que el artista había renunciado a la pintura habitual y comenzado a componer imágenes con retazos de cartón, papeles o recortes de periódicos guiado por una inspiración plástica, y que estos materiales extraños, secundarios y no coincidentes fueron ennoblecidos por éste dotado con su propia sensibilidad, delicada y fuerte a la vez.

Table with Bottle, Wineglass, and Newspaper, Pablo Picasso

En 1912 tanto Braque como Picasso iniciaron una revolución en la pintura occidental cuyas repercusiones aún perduran. Pegando trozos de papel en sus naturalezas muertas, introdujeron materiales y texturas en un arte que hasta ese entonces se basaba en el ilusionismo. De este modo impugnaban las convenciones del modelado y la perspectiva, dirigiendo la atención a la plenitud absoluta de la superficie bidimensional.

Este gesto inaugural de principios del siglo pasado explotó literalmente la cabeza de muchos artistas y sus rastros se pueden seguir hasta hoy, donde quizás lo más interesante sea la versatilidad de la técnica, su fuerza formal, su despliegue en los más variados soportes y la potencia para dar cuenta de la contemporaneidad. Aquí vuelvo sobre el concepto de Boris Groys donde lo contemporáneo es posible de ser abordado como un espacio donde se demuestra cómo lo contemporáneo se expone a sí mismo –el acto de presentar el presente-. El collage, como la otredad que irrumpe el espacio plástico, que alude a la “realidad”, que fija en el tejido mismo de la obra fragmentos de recortes de periódicos, objetos de la vida cotidiana, deshechos de las sociedades modernas…conviviendo muchas veces con la pincelada, el dibujo.

En el año 2006 la Fundación Miró inauguró una muestra llamada Maestros del collage De Picasso a Rauschenberg curada por Diane Waldman y que aspiraba a cubrir  la inexplicable desproporción existente entre la práctica y la importancia del collage y la escasez de estudios o exposiciones. La lista de artistas presentes era vasta e intentaba dar cuenta de una historia o itinerario que se intuye, siempre queda en un plano secundario, que aparece como “desvío” o como etapa de “experimentación” de los artistas, restándole la fuerza gestual y autónoma que posee.

Vamos con un caprichoso y ondulante  dream team a lo Inestable!

Hannah Hoch: Alemana, decididamente vanguadista. Fue una artista sumamente original y una de las primeras en incorporar collage de revistas, fotografías personales y públicas a su trabajo artístico. Solía combinar imágenes que reflejaban desde su perspectiva la manera de interpretar su tiempo. Mientras vivió en Alemania satirizó desde su obra el tratamiento que se les daba a las mujeres en las vísperas de la primera Guerra Mundial. Amante de Raoul Hausmann durante varios años, fue gracias a él que tomó contacto con el círculo de artistas dadaístas. Trabó amistad con Schwitters, se relacionó con Arp y con Tzara entre otros.

Beautiful Girl, Hannah Hoch

Kurt Schwitters: Recorría su ciudad natal, Hannover, de la misma manera que lo habían hecho los primeros creadores del collage cubista: rescatando los objetos humildes y desechados por la sociedad para darles nueva vida en otro contexto muy diferente, el territorio del artista. Acogió a estos retazos de la vida real y les dio el mismo valor que a los tradicionales materiales del arte, el color al óleo, el lienzo, el empaste y la veladura. Schwitters elegía especialmente lo ya usado, objetos de desecho que para él resumían la civilización urbana e industrial en la que vivía y que había marcado su tiempo. Sumido el mundo en la guerra, sus primeros ensamblajes o pinturas Merz recuperan fragmentos de cosas cotidianas y proponen una especie de estética de la ruina moderna.

Kurt Schwitters

Herni Matisse

Henri Matisse: Cuando en su vejez, comenzó a tener dificultades con la vista, realizó obras con la técnica del collage.

Jean Dubuffet: “Vicisitudes”  es una obra realizada en 1977, paradigmática del uso de la técnica del collage. Fue realizada por encolado/pegado de pinturas sobre papel que el artista había permitido que se acumule en el suelo de su estudio. Sus arreglos azarosos sobre el piso le dio la idea a Dubuffet de cortar las piezas y utilizarlas para hacer ensamblajes. Pertenece a una serie de cerca de un centenar de collages a las que el artista dio como título colectivo “Teatros de la Memoria” ya que combinaba evocaciones de un número de diferentes lugares y escenas.

Vicisitudes, Jean Dubuffet, 1977

Adolfo Nigro: artista rosarino. Dentro de su larga y fructífera trayectoria que incluye pinturas, objetos, cerámicas, juguetes, libros de artista…también hay espacio para el collage. En sus obras el contenido va cambiando con los traslados, los viajes que el artista realizó desde su juventud, y que cristalizan en encuentros no buscados. A todo el material que fue recogiendo en los distintos lugares le espera un destino en su obra. Los viajes a Nueva York en 1995-96 resultaron en una serie de collages con tipografías, lo que culminó en 1998-2000 cuando acumuló papeles de avisos de supermercados en Durham, Carolina del Norte, en Estados Unidos. Éste material lo usó en la serie “Jironadas”, en la que desgarró los papeles verticalmente con gestos no violentos, y los montó en cartón entrelazados con hilos horizontales creando una especie de tejido.

Jironadas, Adolfo Nigro, 1999

Luisa Brandt: Artista brasilera contemporánea. Viene trabajando desde edad temprana con la técnica del collage, que es un lenguaje en su obra que la define y que atraviesa una gran parte de su trayectoria. Un universo diáfano, donde conviven en el espacio plástico rasgos de abstracción y elementos asociados al mundo de lo “natural” como el follaje, las flores y una evocación de escenas de vida cotidiana que en cada obra se intuye. Hay arquitecturas reconocibles, espacios habitables, paisajes sugeridos, una muy interesante hibridación entre lo abstracto y lo figurativo.

El dream team no se agota, están allí también artistas como Nancy Spero, Antonio Berni, Joan Miró, Robert Rauschenberg, Kenneth Kemble, Max Ernst y muchos más….

Un posible cierre de lo que significa el collage puede venir de la mano de una delaración que hizo recientemente Jorge Mara (director de la Galería Jorge Mara -La Ruche) al inaugurar la muestra colectiva Collages. Deslizaba que hay algo de surrealista, algo de pop y algo de dadá que perdura en el collage. Y que de todas las técnicas que probaron los vanguardistas, el collage fue la más extraña. Y sobre todo nos recuerda que fue el collage, unida a la fotografía, que desmontó radicalmente el viejo edificio de las bellas artes.

Para ver los collages de Luisa Brandt, tomen nota:

Funceb, Esmeralda 969, hasta el 27 de abril con entrada libre y gratuita.


Perro Verde: art attack!

1 Abr

Perro Verde inaugura la Segunda Temporada!

“Con la primavera, cientos de miles de ciudadanos salen el domingo con el estuche en bandolera. Y se fotografían. Vuelven contentos como cazadores con el morral completo, pasan los días esperando con dulce ansiedad las fotos reveladas (…) y sólo cuando tienen las fotos delante de los ojos parecen tomar posesión tangible del día transcurrido (…) sólo entonces el reflejo del sol en la pierna de la esposa adquiere la irrevocabilidad de lo que ha sido y ya no puede ser puesto en duda. Lo demás puede ahogarse decididamente en la sombra insegura del recuerdo”

Italo Calvino, La aventura de un fotógrafo, del libro Los amores difíciles

LA EXPANSIÓN DEL ARTE O QUIÉN ES QUIÉN?  LOS SUPERAMIGOS DEL ARTE CONTEMPORÁNEO, SEGUNDA TEMPORADA

Los superamigos del arte contemporáneo RELOAD!

Si, la expansión del arte, como una idea posible de lo que el arte es capaz de poner en movimiento.  La segunda temporada encuentra a Luz Vidal y Alberto Perro Sassani creando a un ritmo frenético de la mano de la criatura que ellos mismos gestaron: El Tercer Artista.

Y la oportunidad es doble o triple…volverán a montar, esta vez en Pasaje 17, a los superamigos de la primera temporada + toda la troupe que se suma a esta edición. Quiénes son los superamigos? Artistas, directores de galerías, críticos, gestores culturales; todos reunidos-invitados para seguir manteniendo la máquina que Perro Verde puso a funcionar hace tiempo ya. La trama se expande, crece y se retroalimenta.

Y la cita de Italo Calvino que prologa el posteo me ayudó a traducir lo que vislumbraba pero se resistía a bajar a texto propio.

En esta ocasión,  conviven junto a los muñequitos que ya son marca registrada, un nuevo dispositivo: el álbum de figuritas. En medio de tanta fragilidad e inestabilidad del mundo del arte contemporáneo sumado a la cantidad de  inauguraciones, tantos textos por leer, música por escuchar y cine para ver, el álbum es mucho más que un divertimento o condimento.

El álbum es coleccionar, ni más ni menos que el gesto que funda atesorar aquello por lo que uno se obsesiona, disfruta y hasta disputa. Colecciones privadas, públicas, secretas, inverosímiles…museos!


El álbum es  fijar… habilita estabilizar en un soporte sumamente simple, muta en lugar donde se puede volver para contrastar que esto pasó y que pasó de ésta manera, para que lo demás pueda ahogarse en la sombra del recuerdo como sentencia sabiamente Calvino.

El álbum es una obra en sí misma. El puntapié inicial y coordenadas para poder jugar fueron ideadas  por el Tercer Artista. Los que se animen a completarlo le darán otra dimensión. Imagino que algunos se llevarán el álbum y no irán por las figuritas; otros seguro que intentaremos tenerlas todas. Ningún álbum igual a otro. Una maravilla, verdad?

El álbum tiene sabor a niñez …qué más podemos pedirle al Tercer Artista?

La cita es en la Galería Pasaje 17

Bartolomé Mitre 1559

Inaugura el 06 de abril a las 19.00 hs

Baja el 28 de abril

Las fotografías del posteo pertenecen a los amigos de PV, gracias…………










Woki Toki: inteligencia crítica rosarina

11 Mar

“Nos convoca el gesto de comprender la discusión en torno a lo artístico como una reflexión crítica sobre la realidad…”

Colectivo WKTK

Portada del site

“Cuando el arte deja de basar sus argumentos en los puros valores de la forma y logra desencastrar la circularidad de su propio lenguaje y abrirlo a la intemperie de la historia, de sus vientos oscuros y sus turbios flujos, entonces sus pulcros recintos se ven saludablemente contaminados por figuras y discursos, textos, cuestiones y estadísticas provenientes de extramuros…e ingresan temas políticos interdictos por la pomodernidad.”

Ticio Escobar; fragmento basado en el texto curatorial de la V Bienal del Mercosur.

Un laboratorio que tiene base en Rosario, Santa Fé y que construye otro tipo de conocimiento -alejado de los enunciados preestablecidos-  surfeando en continuo movimiento sobre el arte contemporáneo actual. Artistas e investigadores que diseminan en la red textos, ensayos, debates, proyectos en curso y mucha difusión de acciones que se suceden en Argentina y en Latinoamérica.

Un denominador común de WKTK es el constante ejercicio de poner en primer plano el sentido político del arte en la dirección de recuperar espacios públicos, conceptualizar la memoria y la desmemoria, abordar temáticas ligadas a la represión estatal, la ignorancia, el racismo, el olvido; y también volver la mirada hacia su rol de posible emancipador social. Por eso hay tanta abundancia de documentación de acciones, performances y entrevistas que dejan en claro cuáles son las estrategias que muchos artistas y colectivos ponen en circulación. Lo atractivo viene con el plus del equilibrio que hay en la dosis de textos, videos e imágenes que permiten meterse de lleno en lo que la gente de WKTK quiere que discutamos, reflexionemos, dudemos.

Respecto a la politicidad del arte y cómo se direcciona la construcción de sentido de la obra, basta con echar una mirada-escucha atenta a los videos y textos donde esta reflexión e intercambio de opiniones se despliega, a veces de modo oblicuo y sumamente lúcido. Reflexiones que van a buscar no sólo el cuerpo de la obra sino los lugares de exhibición,  su modo de operar, jerarquizar, etiquetar y legitimar. Y es sobre estos puntos donde el colectivo WKTK acierta al no cerrar las lecturas y promover el disenso.

Es interesante en estos tiempos de fluidez e inestabilidad, observar cómo funcionan los rótulos o nombres que las producciones van recibiendo por parte de los críticos, investigadores y el mercado a la hora de dar cuenta del panorama artístico. En uno de los debates sobre, justamente, la politicidad del arte, el artista Eduardo Molinari señalaba la bisagra que el 2001 supuso a la hora de nombrar muchos proyectos -…pensaba que todo se nombra, para bien o para mal…- y de modo muy crudo cuestiona el surgimiento de lo que se suele denominar “arte y política” o “arte político” y con esto todos los espacios no definididos y en permanente fricción que emergen en las innumerables capas del escenario del arte de las últimas décadas.

Comparto aquí algunos de los videos que dan cuenta de esta multiplicidad de trabajos y abordajes y que seguramente susciten polémicas, acuerdos, desacuerdos y muchas ideas para seguir pensando el arte.

Primero: un breve video del grupo rosarino El Movimiento, que se autodefine como una expresión artística, humana y socialista.

También las intervenciones urbanas tienen un gran espacio y son casi protagonistas de WKTK. Muestra de esto es la oportunidad de acceder a una suerte de panorama que va desde el artista chileno radicado en Nueva York, Alfredo Jaar…

…hasta el bello, incansable y conmovedor trabajo que gestó Fernando Traverso con sus bicicletas stencileadas en la vía pública rosarina y que luego viajó por otros lugares de la mano de otras personas:

Stencil de Fernando Traverso

En todos los tiempos y lugares existen y cohabitan discusiones que enmarcan y distinguen a una época…la nuestra, se me ocurre, tiene como puntos de una agenda indócil -como dijo alguna vez Ticio Escobar- hablar de la dimensión política del arte, las políticas culturales, la redifinición de conceptos como utopía y emancipación…y así podemos seguir entre todos, sumando temas.

Breve crónica de un regreso -con cierta gloria-

8 Feb

Un puzzle incompleto: MAMBA

La reapertura. De eso se trata este post. Pero desde varios ángulos.

Marcelo Grosman, Guilty!

Uno.

Quiero comenzar, como museóloga que soy al fin de cuentas, dando una impresión de la gente que trabaja en el museo:  clara actitud proactiva para evacuar dudas, responder a todo y dar una mano con la mejor predisposición. Este punto suma mucho, creanme; en muchas instituciones -no en todas!!- el personal que tiene contacto directo con los visitantes muestra indiferencia, falta de interés y voluntad manifiesta.

En la mayoría de los casos uno no suele cruzarse por las salas con los curadores, museólogos y directores; la interacción es con los que a diario están cuidando los espacios, vendiendo entradas y demás tareas importantes. Soy amiga de los museos que invitan a permanecer más tiempo del que tenía planeado.


Dos.

La reapertura se llevó a cabo con la inauguración de sólo 2 salas – resta para un futuro no muy lejano aunque incierto una gran parte del edificio- y en cada una se montaron dos muestras/ relatos que dan cuenta de la “personalidad del Mamba”. En el primer piso tenemos “El imaginario de Ignacio Pirovano” y sólo ingresar a la sala alcanza para estar frente a un gran número de obras  que se articulan según su inscripción en lo que podríamos clasificar como arte cinético, arte abstracto, arte concreto e informalismo. Obras que se pueden datar entre finales del ’30 y hasta la década del ’60 de la mano de artistas como Albers, Matisse, Miró, Le Parc, del Prete, Hlito, Delaunay…un banquete telemático!!

Pirovano, un prestigioso cirujano argentino nacido en 1844 -sí, es el mismo que lleva su nombre el hospital- , conformó su colección guiado por el crítico Rafael Squirru. Es una buena instantánea de aquellos años y una nueva oportunidad para establecer similitudes y confluencias entre artistas nacionales y extranjeros. Sintonías y búsquedas formales similares.

"Estudio para homenaje al cuadrado" de Joseph Albers, 1950

La sala de planta baja, y allí elijo detenerme, alberga “Narrativas inciertas”, una propuesta curada por Valeria González . No estoy de acuerdo con la palabra inciertas en este título/contexto. Laura Buccellato, directora del museo, fue quien lo propuso. Entiendo que tiene que ver con el principio de incertidumbre de Heisenberg, tal como lo preanuncia González al comienzo del texto que forma parte del catálogo de la muestra. La incertidumbre en esta elección tiene que ver – sintéticamente- con que el siglo XX  ha dotado a este concepto de un estatuto científico, a contramano de lo que sucedía en la antiguedad. Sin embargo me parece que resulta críptico en algún sentido, la palabra se presta a otras resonancias no tan eruditas como las que tomó Buccellato.

"Sin título" de Mariano Sardón

El grupo de artistas locales que expone tiene entre sus filas a muchos de los que vienen produciendo desde distintos lenguajes y poéticas, obras interesantes. Conviven instalaciones, fotografías, pinturas, esculturas, objetos, performances registradas en video y todas las producciones tienen, dentro de las posibilidades y dimensiones de la sala, el espacio suficiente para entablar esa relación dialéctica con cada espectador. Faltan algunos bancos, por qué no decirlo y solicitarlos!

No obstante la selección de artistas es super atinada. Pueden faltar algunos, nunca sobran…pero siempre existe el recorte y lo sospecho inevitable.

Está Sebastián Gordín que cada día me atrapa más. Expone un trabajo exquisito hecho en madera con la técnica de la marquetería que deja sin aliento por la belleza y la minuciosidad, todos sus trabajos – sus cajas sobre todo- resplandecen con luz propia.

Estanislao Florido – quien fue protagonista de un posteo en este blog- vuelve con una instalación que retoma pintura y video para dar vida a otra de sus historias que ancla en este caso en una Ciudad perdida, que tiene como trasfondo la Metrópolis de Fritz Lang.

Mariano Vilela sorprende con sus obras que rescatan y reactualizan algunos géneros old fashion del arte: naturaleza muerta, retrato y paisaje. Con la técnica del grafito y barniz sobre papel y enmarcadas con ese estilo tan característico que tenían las obras allá por el siglo XVIII desafía la mirada del espectador que hasta ese momento venía rodeado de pura performance y video instalaciones.

En una entrevista que encontré realizada por Leonardo Cavalcante, Vilela decía esto:

“La pintura es tan prominente en el arte que uno podría confundirse y en lugar de decir historia del arte podría decir historia de la pintura. Por lo tanto, como la historia del arte es el tema de mi trabajo siempre voy en búsqueda de eso, la cita, y traer al presente experiencias pasadas. Hay algo interesante en replicar algo que fue especialmente hecho con oleo o un fresco y hacerlo con grafito en blanco y negro, hay una traducción que en teoría volvería más contemporánea mi obra y aquella también, por mas pérdida que sea la experiencia vital que llevó adelante la creación de un trabajo como aquel que yo traigo a colación.”

"Flores recobradas" de Mariano Vilela

La lista de artistas es extensa y la experiencia de recorrer la sala es intensa. No se lo pueden perder: Esteban Pastorino, Hernán Marina, Dino Bruzzone, Nicola Constantino, Martin Legon, Diego Gravinese, Débora Pierpaoli y muchos más.

Tres

Había mucha expectativa -bien fundada- en la reapertura del Mamba y quizás por eso y por el tiempo que le llevó a las autoridades dar este primer paso, esperaba más. Más en varios sentidos.

Esperé por ejemplo, algo más arriesgado…no sé. Si bien las dos muestras están bien montadas, hay un cierto desaprovechamiento del espacio. Esa gran e imponente escalera merece ser intervenida. También el hall de entrada o inclusive la fachada. Por lo menos en este primer tiempo, sólo para que quienes transitan por la Av San Juan se detengan, se den cuenta que algo pasa allí adentro. El famoso y nunca desarrollado Polo Sur -aquel proyecto que tenía como horizonte armar una trama de museos, galerías y espacios culturales- necesita un poco más de bullicio. El tiempo pasa y la disputa silenciosa es esa: lograr que la gente en su tiempo de ocio también tenga en cuenta como parte de sus planes visitar un museo… entonces hay que abrir cafeterías, librerías, colocar confortables sillones donde quedarse contemplando una obra o escribiendo una idea interesante…yo creo que podrían haber replanteado estos puntos que, por lo menos para Inestable, también son parte de la experiencia maravillosa de entrar a un museo.

Y les paso un dato más para aquellos que salen, como Inestable, con la cámara de fotos: no permiten sacar fotografías dentro de las salas. Pero se pueden solicitar vía mail, así es como conseguí las que pudieron disfrutar en el posteo.





Abstraccionate

28 Ene

Cuando la abstracción se contamina

“En el arte, tanto en la pintura como en la música, no se trata de reproducir o inventar formas sino de captar fuerzas”

cita extraída de Vademecum para artistas de H. Zabala y que pertenece a Gilles Deleuze

“Además de la imitación, la abstracción fue otro megarrelato histórico con el que se intentó describir y organizar la historia del arte.”

Elena Oliveras; en Estética, la cuestión del arte

No encontré a nadie en la sala que pudiera decirme quién le puso el nombre Abstracción contaminada a la muestra que pueden visitar en el Centro Cultural Recoleta, pero de algo Inestable está seguro:  Eduardo Stupía, artista culto -y de culto entre sus pares- y curador de esta propuesta, tiene mucho que ver.

El anhelo que persigue Stupía es plantear un desafío que puede traducirse en esta contaminación. Y es a través de la abstracción; uno de los lenguajes quizás más controversiales en sus orígenes y espacio de experimentación y búsquedas formales más famosos en el dream team de las artes desde el modernismo hasta acá; que reúne a cuatro artistas con poéticas que difieren entre sí: Liliana Fleurquin, Elena Nieves, Alberto Méndez y Jorge Sarsale.

Detalle de obra de Alberto Méndez

Discursos entrecruzados

Esta es una reunión de artistas que no aspiran articularse como grupo sino que coinciden provisoriamente -como apunta Stupía en el texto que acompaña la exposición- y que habilita pensarla como un mapa o trama donde se atisban paisajes, series, elementos ligados al mundo de la gráfica y hasta rasgos emparentados con la ornamentación.

El montaje abre el recorrido con una selección de obras de los 4 artistas -se puede ver parte de él en la primer fotografía del posteo- y permite ver en esta construcción una instantánea/simultánea y repensar a pesar de la heterogeneidad la convivencia de coincidencias. Más tarde, cuando avanzamos en la sala sobrevienen otras lecturas y preguntas acerca de las obras.

Detalle de obra de Jorge Sarsale

Hay un lugar común, si se quiere, dentro de la crítica de arte que apela al concepto de diálogo. Inevitablemente las obras dialogan, no sostengo lo contrario, pero en esta ocasión gracias a la puesta y diseño del recorrido el diálogo se deja escuchar más que en otras. Y lo interesante es la maniobra de pensamientos y estrategias se siente cruza a los artistas y al curador. Pareciera que la heterogeneidad en las poéticas y en los estilos suma densidad en este replanteo acerca de la abstracción.

Dos paradas

Alberto Méndez juega en sus obras, valiéndose de recursos más cercanos a la gráfica, con la presencia manifiesta en el espacio del uso de plantillas. Una idea de reproductibilidad las recorre creando imágenes por momentos barrocas. Méndez aplica un método a sus obras y según sus propias palabras, los planteos en sus proyectos tienen una fuerte ligazón con el lenguaje. Poesía visual…de eso se trata y sobre todo teniendo en cuenta que el universo de la poesía visual es amplio. Aunque no estén expuestas en esta oportunidad las obras que claramente se pueden ubicar en esa tradición,  conociendo su trayectoria, las que se montaron en el Recoleta esta vez  guardan una filiación que convoca un espectador-lector, que es invitado permanentemente a construir-reconstruir posibles relatos.

Otro grupo de obras que impactó a Inestable son las series de Jorge Sarsale.  Operan por  repetición y en esa densidad yuxtapuesta,  combina negros plenos y otra vez esporádicamente… el texto, la palabra -aunque la estrategia difiere de la de Méndez- que asoma. Un trabajo meticuloso y exquisito, que uno intuye lento, paciente y que a Inestable le daban ganas de sacudir para volver a componerlas. La múltiple subdivisión del plano y la latente certeza de estar frente a una obra estable-inestable.

Jorge Sarsale

Trabajos manuales (le pido prestado el título al libro de Rodrigo Fresán)

Algunas consideraciones finales: la visita al Recoleta me dejó un sabor dulce. Conviven junto a Abstracción contaminada muchas otras muestras de artes visuales que de una manera manifiesta o no conectaron entre sí. Las reflexiones que surgen casi de rigor frente a la vasta -interesante u olvidable- producción de arte contemporáneo me llamó a volver a los textos para reveer un poco la historia de la abstracción, refrescar algunas claves de lectura. Eso no siempre le ocurre a Inestable y quiero compartirlo con ustedes. Resulta muy estimulante!

Elegí detenerme en Méndez y Sarsale -dejando para otra ocasión a Nieves y Fleurquin- porque allí entré y me quedé. La sensación permanente de algo que puede describirse vagamente como puro placer visual. La confluencia de estar frente a obras que tienen tanto de vorágine como de calma zen.

Los dos artistas dejan muchas más intrigas que certezas, todo queda en estado de suspensión aunque parezca clausurado, todo parece quieto pero si se quedan el tiempo suficiente, todo empieza a moverse y a desplomarse.

detalle de Alberto Méndez


Miasma agitado

17 Ene

Juan Miceli expone hasta el 18 de marzo en el Museo Jardín de las Esculturas. Esto es: tienen un mes por delante para agendar la visita que vale la pena, sin lugar a dudas.

Brutalia se llama este ensayo de instalación tal como lo define el propio Miceli y hasta allá fue Inestable para ver de qué se trataba. Una breve bio de Juan podría mencionar entre tantas cosas que trabaja en publicidad, en cine, es artista y su lenguaje es inconfundible. Hecha mano a materiales tan distintos como juguetes, componentes de computadoras y otros objetos electrónicos, cables y sobre todo muuuucho plástico. El se encarga de fundirlo y dotarlo de vida creando criaturas inverosímiles.


Hay galería de imágenes exclusivas de Inestable, que fue con la cámara y registró cada detalle, centímetro a centímetro de lo que resulta una fusión alucinada de personajes artificiales junto al exhuberante entorno que ofrece el Museo Jardín de las Esculturas.

El montaje aprovecha al máximo los recursos del espacio público, que vale la pena resaltar como un hallazgo, bien cuidado, bonito para pasear y más bonito aún para detenerse en sus bancos a mirar con detenimiento las obras. Cuando todo parecía indicar que estas criaturas no iban a poder convivir con tantas flores alrededor, aparece la solidaridad entre ellas. Están de visita, esa es la sensación, esperando que se desmonte la instalación para volver a su casa. Un poco a lo Toy Story, cuando Sid previo a destripar algunos chiches volvía a rediseñarlos. Lo monstruoso siempre agazapado. Lo que parece inmóvil en la superficie pero se adivina agitado en las entrañas.

Se puede detectar una arqueología -capas evolutivas- en la producción de Miceli; entre aquellas obras que datan de 1999 y las más recientes del 2010. Hay un cambio en la elección de ciertos materiales dentro de la misma poética trash pero con claros signos de los tiempos. Sólo observarlas de cerca alcanza para desentrañar cuáles fueron seleccionados y qué dice cada uno de ellos de los años en que fueron utilizados-reapropiados-injertados. Es una hipótesis un tanto compleja, porque por un lado son criaturas sin tiempo, flotantes.  Pero a la vez existe un corte temporal, imperceptible pero potente. Emerge en la mirada atenta.

Detalle de Hydra

Inestable pasó largo rato frente a estas esculturas monstruosas tejiendo imaginariamente historias para cada una de ellas y un gran relato que las tenga a todas como protagonistas. Una película, si… existe algo de eso, hay un tiempo cinematográfico oculto y que remite al trabajo multifacético del artista.

Juan Miceli define la técnica que domina su obra como miasma. Un fundido -que se sospecha infinito- de plásticos que van dando forma a sus creaciones. Claramente Juan se resiste a la clasificación, su arte hibrida estilos en constante mutación. Hay goce visual por doquier y también pesadillas hechas realidad, mucho mutante y sobre todo una invitación a vagar por anatomías imposibles y perturbadoras.

Entrada gratuita…sólo lleven buena música para acompañar la caminata.