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Superficies

5 Abr

“La primera decisión es el recorte”

Raoul Hausmann, artista y escritor

“Pensar el collage sería, entre otras cosas, intentar reflexionar sobre los cortes y las continuidades, las diferencias y las coincidencias, las separaciones y los vínculos”

Adolfo Nigro, artista

O dia que o siri ficou feliz, Luisa Brandt

Superficies es la muestra que acaba de inaugurarse en la Funceb y que pueden visitar hasta fin de mes en su sede de la calle Esmeralda 965. La artista brasilera Luisa Brandt expone una bella y sugerente serie de collages. Y es a partir de sus trabajos – y la generosa invitación a brindar una charla en el marco de la exposición- que Inestable arrancó un camino que tenía como meta rastrear los orígenes de esta técnica que fue cabeza de las vanguardias.

Y a veces es bueno anclar el origen, fijar fechas y nombres para poner en su justa dimensión, en este caso, una técnica que atraviesa el arte de por lo menos los últimos 100 años.

La primera parada obligada tiene como protagonistas a Picasso y Braque, en esta suerte de sociedad creativa, allá por los años 1912 y 1913 cuando, en un gesto fundante y rupturista modificaron la manera de hacer y recibir el arte.

Apollinaire escribió en su libro “Modern Painting” en el mes de Febrero de 1913 sobre Picasso algo así como que el artista había renunciado a la pintura habitual y comenzado a componer imágenes con retazos de cartón, papeles o recortes de periódicos guiado por una inspiración plástica, y que estos materiales extraños, secundarios y no coincidentes fueron ennoblecidos por éste dotado con su propia sensibilidad, delicada y fuerte a la vez.

Table with Bottle, Wineglass, and Newspaper, Pablo Picasso

En 1912 tanto Braque como Picasso iniciaron una revolución en la pintura occidental cuyas repercusiones aún perduran. Pegando trozos de papel en sus naturalezas muertas, introdujeron materiales y texturas en un arte que hasta ese entonces se basaba en el ilusionismo. De este modo impugnaban las convenciones del modelado y la perspectiva, dirigiendo la atención a la plenitud absoluta de la superficie bidimensional.

Este gesto inaugural de principios del siglo pasado explotó literalmente la cabeza de muchos artistas y sus rastros se pueden seguir hasta hoy, donde quizás lo más interesante sea la versatilidad de la técnica, su fuerza formal, su despliegue en los más variados soportes y la potencia para dar cuenta de la contemporaneidad. Aquí vuelvo sobre el concepto de Boris Groys donde lo contemporáneo es posible de ser abordado como un espacio donde se demuestra cómo lo contemporáneo se expone a sí mismo –el acto de presentar el presente-. El collage, como la otredad que irrumpe el espacio plástico, que alude a la “realidad”, que fija en el tejido mismo de la obra fragmentos de recortes de periódicos, objetos de la vida cotidiana, deshechos de las sociedades modernas…conviviendo muchas veces con la pincelada, el dibujo.

En el año 2006 la Fundación Miró inauguró una muestra llamada Maestros del collage De Picasso a Rauschenberg curada por Diane Waldman y que aspiraba a cubrir  la inexplicable desproporción existente entre la práctica y la importancia del collage y la escasez de estudios o exposiciones. La lista de artistas presentes era vasta e intentaba dar cuenta de una historia o itinerario que se intuye, siempre queda en un plano secundario, que aparece como “desvío” o como etapa de “experimentación” de los artistas, restándole la fuerza gestual y autónoma que posee.

Vamos con un caprichoso y ondulante  dream team a lo Inestable!

Hannah Hoch: Alemana, decididamente vanguadista. Fue una artista sumamente original y una de las primeras en incorporar collage de revistas, fotografías personales y públicas a su trabajo artístico. Solía combinar imágenes que reflejaban desde su perspectiva la manera de interpretar su tiempo. Mientras vivió en Alemania satirizó desde su obra el tratamiento que se les daba a las mujeres en las vísperas de la primera Guerra Mundial. Amante de Raoul Hausmann durante varios años, fue gracias a él que tomó contacto con el círculo de artistas dadaístas. Trabó amistad con Schwitters, se relacionó con Arp y con Tzara entre otros.

Beautiful Girl, Hannah Hoch

Kurt Schwitters: Recorría su ciudad natal, Hannover, de la misma manera que lo habían hecho los primeros creadores del collage cubista: rescatando los objetos humildes y desechados por la sociedad para darles nueva vida en otro contexto muy diferente, el territorio del artista. Acogió a estos retazos de la vida real y les dio el mismo valor que a los tradicionales materiales del arte, el color al óleo, el lienzo, el empaste y la veladura. Schwitters elegía especialmente lo ya usado, objetos de desecho que para él resumían la civilización urbana e industrial en la que vivía y que había marcado su tiempo. Sumido el mundo en la guerra, sus primeros ensamblajes o pinturas Merz recuperan fragmentos de cosas cotidianas y proponen una especie de estética de la ruina moderna.

Kurt Schwitters

Herni Matisse

Henri Matisse: Cuando en su vejez, comenzó a tener dificultades con la vista, realizó obras con la técnica del collage.

Jean Dubuffet: “Vicisitudes”  es una obra realizada en 1977, paradigmática del uso de la técnica del collage. Fue realizada por encolado/pegado de pinturas sobre papel que el artista había permitido que se acumule en el suelo de su estudio. Sus arreglos azarosos sobre el piso le dio la idea a Dubuffet de cortar las piezas y utilizarlas para hacer ensamblajes. Pertenece a una serie de cerca de un centenar de collages a las que el artista dio como título colectivo “Teatros de la Memoria” ya que combinaba evocaciones de un número de diferentes lugares y escenas.

Vicisitudes, Jean Dubuffet, 1977

Adolfo Nigro: artista rosarino. Dentro de su larga y fructífera trayectoria que incluye pinturas, objetos, cerámicas, juguetes, libros de artista…también hay espacio para el collage. En sus obras el contenido va cambiando con los traslados, los viajes que el artista realizó desde su juventud, y que cristalizan en encuentros no buscados. A todo el material que fue recogiendo en los distintos lugares le espera un destino en su obra. Los viajes a Nueva York en 1995-96 resultaron en una serie de collages con tipografías, lo que culminó en 1998-2000 cuando acumuló papeles de avisos de supermercados en Durham, Carolina del Norte, en Estados Unidos. Éste material lo usó en la serie “Jironadas”, en la que desgarró los papeles verticalmente con gestos no violentos, y los montó en cartón entrelazados con hilos horizontales creando una especie de tejido.

Jironadas, Adolfo Nigro, 1999

Luisa Brandt: Artista brasilera contemporánea. Viene trabajando desde edad temprana con la técnica del collage, que es un lenguaje en su obra que la define y que atraviesa una gran parte de su trayectoria. Un universo diáfano, donde conviven en el espacio plástico rasgos de abstracción y elementos asociados al mundo de lo “natural” como el follaje, las flores y una evocación de escenas de vida cotidiana que en cada obra se intuye. Hay arquitecturas reconocibles, espacios habitables, paisajes sugeridos, una muy interesante hibridación entre lo abstracto y lo figurativo.

El dream team no se agota, están allí también artistas como Nancy Spero, Antonio Berni, Joan Miró, Robert Rauschenberg, Kenneth Kemble, Max Ernst y muchos más….

Un posible cierre de lo que significa el collage puede venir de la mano de una delaración que hizo recientemente Jorge Mara (director de la Galería Jorge Mara -La Ruche) al inaugurar la muestra colectiva Collages. Deslizaba que hay algo de surrealista, algo de pop y algo de dadá que perdura en el collage. Y que de todas las técnicas que probaron los vanguardistas, el collage fue la más extraña. Y sobre todo nos recuerda que fue el collage, unida a la fotografía, que desmontó radicalmente el viejo edificio de las bellas artes.

Para ver los collages de Luisa Brandt, tomen nota:

Funceb, Esmeralda 969, hasta el 27 de abril con entrada libre y gratuita.


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